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  • Tatiana Guido Cañon

EL TELETRABAJO EN TIEMPOS DEL COVID-19 EN COLOMBIA.

Updated: May 6


Es del conocimiento del país que, desde la aparición del virus (Covid-19) en el mundo, muchos de los mercados iniciaron un desplome abrupto, generando con esto cambios económicos nunca antes vistos cuyas repercusiones a inicio del 2020 en América Latina aún no se habían manifestado contundentemente.


Con la confirmación de los primeros casos en América Latina en el mes de febrero y el primero registrado en Colombia el 6 de marzo, el país entro en pánico, y con ello me refiero también a millones de trabajadores a través de todo el territorio nacional y a los miles de empleadores que entraron en una encrucijada nunca antes vista, con la aparición del decreto 417 del 17 de marzo de 2020, mediante el cual el Presidente de la República declaró el Estado de emergencia Económica Social y Ecológica, inició la especulación por parte de muchos sectores económicos que tendrían alcance en los eslabones de la cadena de producción , esto es los trabajadores.


El 22 de marzo de 2020 se podría afirmar con toda seguridad que los empleadores nunca estuvieron más atónitos, Con la expedición del decreto 457 mediante el cual el Gobierno Ordenar el aislamiento preventivo obligatorio de todas las personas habitantes del país, a partir de las (00:00 a.m.) del día 25 de marzo de 2020, hasta las (00:00 a.m.) del día 13 de abril de 2020, en el marco de la emergencia sanitaria por causa del Coronavirus COVID-19, en dicho decreto se enmarco en su artículo segundo que una de sus finalidades era excepcionar a algunos sectores económicos considerados (indispensables) para que el resto de la población no saliese a menos que fuere extremadanamente necesario.


Los sectores que quedaron excluidos como el de la Salud, la línea de suministros de productos de primera necesidad, los domiciliarios entre otros, a grandes rasgos no se vieron tan afectados por la declaración de aislamiento preventivo, pero:

1. ¿Los sectores que no estaban incluidos en dichas excepciones que alternativas tenían?

2. Empresas que nunca habían escuchado al respecto iniciaron a cuestionarse ¿Qué es el teletrabajo?

3. ¿Qué es el trabajo en casa y si es o no aplicable a su sector?

Es fundamental resaltar que no todos los sectores económicos admiten dichas figuras y que los sectores que no permitieron dicha implementación debieron optar por medidas de contingencia más extremas, que posiblemente llegaron a afectar a millones de trabajadores de todo el país, pero dichas afectaciones serán compartidas por nosotros en un artículo posterior; retomando a los sectores que posiblemente podían ver en el teletrabajo o trabajo en casa una brecha para afrontar la contingencia se encontraron con que una de las figuras ya se encontraba reglamentada (el teletrabajo) y que posiblemente el remedio sería peor que la enfermedad.


Mediante la Ley 1221 de 2008 se reguló la figura del teletrabajo en Colombia, desde su expedición hasta el 2012 el legislador se dio cuenta que con dicha ley dejo varios aspectos sin reglar, por lo que se vio en la necesidad de expedir el Decreto 884 del 2012 en el cual por fin incluyo el tema de ARL para teletrabajadores, asignado cargas tanto a la entidad prestadora como a el empleador siendo estas las siguientes:


Desde la Elaboración del contrato el trabajador debe conocer los aspectos de tiempo y espacio requerido para desempeñar su función; las obligaciones de las partes en seguridad y previsión de riesgos profesionales establecen que el empleador deberá incorporar en el reglamento interno del trabajo o mediante resolución, las condiciones especiales para que opere el teletrabajo en la empresa privada o entidad pública, lo que de manera automática impone una carga a el empleador de crear dicho reglamento a cada teletrabajador dependiendo las condiciones laborales pactadas.


Las Administradoras de Riesgos Profesionales, ARP. (hoy ARL), deberán elaborar una guía para prevención y actuación en situaciones de riesgo que llegaren a presentar los teletrabajadores, y suministrarla al teletrabajador y empleador, así mismo interponen la carga al empleador de realizar la afiliación a ARL , en las mismas condiciones y términos establecidos en el Decreto-Ley 1295 de 1994, mediante el diligenciamiento del formulario que contenga los datos especiales que para tal fin determine el Ministerio de Salud y Protección Social, en el que se deberá precisar:


  1. Las actividades que ejecutará el teletrabajador.

  2. El lugar en el cual se desarrollarán.

  3. La clase de riesgo que corresponde a las labores ejecutadas y la clase de riesgo correspondiente a la empresa o centro de trabajo.

  4. El horario en el cual se ejecutarán.

Dicha información es fundamental para determinar el riesgo y las posibles contingencias que se llegue a presentar y puedan ser cubiertas por la ARL, pero no conforme con ello el Legislador emitió el Decreto 1072 de 2015 mediante el cual logró la unificación en Materia laboral de factores como el teletrabajo, que se trató de una mera transcripción, hasta la aparición de la Resolución 3310 de 2018 el cual no es cosa diferente que el Formulario Único de Afiliación y Reporte de Novedades al sistema general de riesgos laborales estipulando la manera en la que cada empleador debe diligenciarlo, por lo que como ya se menciono es necesario la existencia de determinados requisitos taxativos para poder estipular que existe un Teletrabajador, que cuenta con la protección de las ARL y que puede estar ¨tranquilo¨ a la hora de sufrir un accidenten desempeñando su labor.

En vigencia de la contingencia del Covid-19 el Ministerio del trabajo fue consiente del número de requisitos que son necesarios para poder hablar de la figura de teletrabajo y de los innumerables documentos que deben ser diligenciados para que sus trabajadores queden protegidos ante la ARL, es por eso que mediante circular 021 de 2020 reconoció la existencia de una figura excepcional y transitoria que no contara con la misma rigurosidad con la que cuenta el teletrabajo y la denomino trabajo en casa, la cual cuenta con una diferencia principal en el tema de riesgo labor:


Mientras que el teletrabajo desde el origen de su contrato se hace una completa evaluación del riesgo que puede sufrir al estar delimitadas sus condiciones laborales el lugar y el horario para desempeñar su función y así ser reportadas en las centrales ARL para que dicha entidad responda por posibles lesiones, el trabajador en casa no cuenta con dicho estudio y por lo tanto deja abierto el tema del riesgo laboral, más no con ello dejando desprotegido al trabajador.

Si bien el Trabajo en casa no cuenta con una normatividad que proteja al trabajador en temas de riesgos laborales, ha sido manifestado por el Ministerio de trabajo la obligación que recae sobre el empleador de notificar a las ARL el cambio a la modalidad de Trabajo en casa, para con ello evitar que las ARL traten de evadir su responsabilidad alegando que el accidente se presentó fuera de su lugar de trabajo, pero aun así surgen dudas de actividades mucho más cotidianas y que serían impensables fuera de la contingencia como.


¿Quién responde si un Trabajador se cae en casa mientras camina al baño y se fractura alguna parte del cuerpo? ¿Debe responder la ARL? ¿Se debe catalogar como accidente laboral o como un accidente que deba ser llevado ante la EPS? 

Al respecto los líderes gremiales de las ARL Y EPS han iniciado un enfrentamiento en tema de responsabilidad para delimitar quien debe responder ante dicho suceso.


Es necesario dejar claro que en vigencia de la ley 100 de 1993 al trabajador independientemente de a quien se le trate de acarrear la responsabilidad debe ser atendido bien sea por la ARL o por la EPS, recordando que la mayoría de EPS a nivel nacional están colapsadas por la contingencia del Covid-19, pero nunca podrá el trabajador quedar desprotegido o sin atención por parte de alguna de estas entidades, y que luego de la atención y en vista de la contingencia y de la precariedad de los lineamientos en materia de riesgos para el trabajador en casa deberán entre la EPS y la ARL evaluar a quien le corresponde asumir dicha responsabilidad, así las cosas, las personas que actualmente se encuentran en la figura de trabajo en casa, pueden tener un parte de seguridad al saber que alguna entidad, llámese ARL o EPS responderán económicamente por ellos en el caso de sufrir algún trauma o afección en casa.


Con lo anterior se hace un llamado a el Gobierno nacional pues si bien el trabajador se encuentra protegido en temas de riesgo ¨no específicamente laboral¨, la contingencia del Covid-19 ha permitido que muchos empleadores consideren la figura del trabajo en casa, como una medida no transitoria sino de implementación permanente, que a futuro puede que sea reglada e implementada por varias empresas a nivel nacional.



#legalissues

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